La publicidad para la mujer de hoy
Con tanto trabajo, seguramente te preguntarás en qué momento de su vida la mujer empresaria se dedica a cultivar al amor y la relación con su pareja.
Las mujeres han asumido nuevos roles y responsabilidades en un mundo cada vez más competitivo y demandante. Lo que también es proporcional a los cambios que ha experimentado a lo largo de la historia.
Por ejemplo, si antes la mujer estaba dedicada en un 100% al cuidado de los niños, a ser una esposa abnegada y permanecer todo el día en el hogar, ahora eso ha cambiado completamente.
La mujer de hoy se caracteriza por ser una profesional independiente económicamente, cuenta con estudios de posgrado, posterga el matrimonio para cuando alcance la estabilidad financiera y no le agrada cocinar.
Seguramente te preguntarás qué momento de su vida la mujer lo dedica al amor y cultivar una relación de pareja. Un estudio de Woman Wise llamado “How women recalibrate the american dream” y difundido por Forbes, señala que la mujer moderna tiene una nueva perspectiva de vida, carrera, familia y el amor. Ella puede optar por estar casada, o se contentará con estar soltero. Apoya a su pareja y su familia, pero también espera el apoyo por parte de ellos a cambio”.
La mujer siente que la sociedad ya no dicta cómo deben vivir su vida o el camino que debe tomar para hacerlo. Alcanzar “el sueño americano” en este caso será tener la libertad y el control para perseguir sus objetivos y ambiciones, encontrar su propio camino a la felicidad y a su propio ritmo, según detalla el estudio.
Esto no quiere decir que la mujer haya desplazado sus sentimientos por las responsabilidades del día a día o enfocarse en alcanzar el éxito en su carrera profesional. Lo que pasa es que ella quiere desarrollarse en todos los aspectos y hacerlo de la mejor manera posible.
Las mujeres empresarias y exitosas de hoy están conscientes de estos puntos, y quieren que sus parejas lo entiendan así también.
Pero, ¿por qué este descubrimiento es importante?
Según el estudio de Woman Wise es porque transforma la amnera en que las marcas deben hablarles a las profesionistas.
Según la colaboradora de Fast Company, Belinda Parmar, esto significa que las preconcepciones tradicionales de cómo hablarle a la mujer en la publicidad han cambiado de manera radical en los últimos años.
De acuerdo con Parmar, estas son las cinco nuevas reglas del marketing a mujeres.
1. “Para Mujer” no significa que deba ser rosa y más pequeño: antes se creía que para vender un producto a las mujeres bastaba con cubrirlo de un color malvavisco y reducirlo de tamaño para que se adaptara a las “delicadas manos femeninas”. Según la especialista, estas ideas ya no interesan a la mujer actual, que las ve machistas y fuera de contexto, a las empresarias le gusta que la seduzcan con calidad y diseños elegantes, no infantiles.
2. No hay necesidad de destacar tanto el target: los anunciantes se esfuerzan demasiado para distinguir que un producto es para mujeres o que es una versión especial femenina de su marca. A la mujer de hoy no le interesa sentirse como un subgrupo de la población con necesidades especiales, al contrario le gusta sentirse parte de algo más completo.
Parmar dice que este tipo de anuncios, que remarcan su “feminidad”, son vistos por la mujer de hoy como publicidad condescendiente y alienante, y por lo tanto, poco efectiva. Usar un enfoque más matizado hace que las mujeres se sientes especiales más no diferentes.
3. La conexión emocional es indispensable: las mujeres suelen tener más apego emocional a los productos duraderos por lo que las campañas que hacen un esfuerzo por crear este tipo de vínculos tienen más éxito.
Un buen ejemplo es el comercial de la marca John Lewis donde se viaja por 70 años de la vida de una mujer a la vez que habla de una unión duradera con una marca confiable.
4. Demasiadas opciones es igual a no tener opciones: muchos hombres disfrutan de analizar cada aspecto de los productos que van a comprar, pero la mayoría de las mujeres actuales se sienten abrumadas con tantas opciones. Simple y sencillamente, si comprar un producto requiere una mayor inversión de tiempo o es demasiado complicado, lo dejarán de comprar.
La autora asevera que las mujeres no requieren un centenar de productos diferentes, sino una opción firme y correcta. Es decir, saber que un producto hace bien lo que se supone debe de hacer. Las profesionistas de hoy no tienen tiempo de encontrar un diamante en bruto en el océano de productos que existe en las tiendas.
5. Se trata más de mostrar que de decir: Parmar recomienda no usar estadísticas para decirle a la mujer que necesita algo. Es mejor mostrarle cómo tu producto puede mejorar su vida a través de un contenido entretenido, divertido y atractivo.
Es más probable que una profesionista recuerde el nomrbe de la marca que le ha hecho reír que aquella que le mostró muchos datos duros que no tienen relación aplicable al día a día con su vida.
Fuente: Altonivel.com